¡Han matado a Dexter Morgan! O, al menos, como si lo hubieran hecho.

Ayer dió inicio la tercera temporada de Dexter en Fox. Ya desde la segunda temporada la serie no seguia los libros de Jeff Lindsay, pero ahora han humanizado al perfecto monstruo. Los guionistas han cambiado la sangre por el puding de chocolate y las noches de luna llena con el Oscuro Pasajero por noches de sexo con rita. ¡Un completo desastre! El perfecto detallista Dexter queda descuidado por sus intentos (absolutamente innecesarios) de crear su propio código y como bien describe al final del capítulo ha pasado de seguir el código de Harry, a seguir simplemente vivo.

El contenido ha pasado de aquel Oscuro Pasajero que investigaba arduamente desde la sombra y nos ofrecia una detallada muerte al final del episodio, a investigaciones a plena luz del dia haciendose pasar por drogadicto y hallanamiento de morada para matar por equivocación a un hombre no lo suficiente malo como para ser asesinado (si Dexter sigue buscando en el pasado del muerto quiza descubra que bajo una cancion de internet, quizas esto sea válido para su nuevo código).

Si Humphrey Bogart hubiese visto ayer la serie sus palabras serían:
Siempre nos quedara “Dexter en la oscuridad