La camiseta de manga larga sale de su casa. Una avenida lo suficientemente larga como para encontrarse a una pareja de ancianos caminando a paso lento por medio de la calzada, un joven con su lengua metida en la boca de su acompañante, una grupo de niñas de metro sesenta riendo que lanzan una sonrisa cómplice a un chico que pasa y un mujer de mediana edad terminando cariñosamente una conversación telefónica. Pero que hacen todos ellos… A veces me siento metálico, sin tacto, a falta de humanidad y poco apto como para entender ciertos sentimientos. He llegado a oír que lo de ese tipo de gente es amor, aprecio y cosas por el estilo, pero ¿que experimentan esas personas?

Las dos personas mayores son los más entrañables, llevan una vida juntos, soportándose en salud y enfermedad, miles de buenas experiencias compartidas por ambos. Pero lo cortés no quita lo valiente, y también habrá miles de penas acechándolos, ¿Por qué siguen juntos? ¿Somos simplemente animales rutinarios demasiado aletargados como para alejarnos de la costumbre establecida? ¿O por el contrario tenemos una certeza y capacidad de saber encontrar una persona entre 6.650.000.000 habitantes con la cual nos compenetramos y establecemos una relación de simbiosis especial?

El joven de órgano móvil impar, medio y simétrico se encuentra en el interior de la boca de su acompañante solo esta calmando la libido. Se trata de un acto de desarrollo de sus mas bajas pasiones animales. Un acto empalagoso y pasajero. La presa se antoja apetitosa y no escatima en devorarla. ¿Desenvuelve tal concupiscencia tras una fase mas espiritual de amor o cambia carne por carne y placer por placer?

La mujer de mediana edad esta siendo métodica y costumbrista siguiendo el protocolo de cómo despedirse de manera informal, quizás lo sienta o quizás no, no son mas que palabras que suenan bien al otro lado de la línea. Una manera de apagar (o reducir) la soledad por un breve periodo de tiempo.

El grupo de chicas quizás es el caso mas dotado de hermosura y belleza. Ninguna tenía planeado cuando ha salido a la calle buscar a un galán, pero estando en ella han tenido un mero encuentro casual y que pasara desapercibido en sus vidas con unos ojos. Son inocentes y bellas, sus sentidos se han elevado en busca de un pensamiento que podía manifestarse en las cuencas de los ojos del viandante. Una timidez y un giro de cabeza cuando el chico las devuélvela mirada y seguir el camino de la vida. Grandes alegrías las esperan si saben sonreir y sentir alegría con esos pequeños momentos. No sienten la necesidad de tener mariposas en el estómago.

La camiseta de manga larga continua el camino con añoranza de esos tiempos.

Autor: Einger