Posts tagged ‘pintura’

Camiseta de manga larga 8

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Ha pasado una semana desde que la nausea, apareció en mi vida. Se que es lo que hay que hacer: afronatarla, es la única manera de que el jardín me sonría.

Me enfundo la camiseta de de manga larga y salgo en búsqueda de esa obra. Cuando llego al museo es la una y media de la tarde. En la puerta un cartel informa amablemente del cierre a las dos de la tarde. Supongo que el tiempo me da de si. En un intento de reproducir con la mayor exactitud posible mi anterior visita comienzo con la sala de fotografía. Sin obtener ninguna impresión novedosa accedo a la siguiente sala. Las obras están intactas, tal y como las deje una semana atrás. Comienzo por la primera obra y tras ver varias de ellas el mensaje sugerido es semejante al de mi última visita. Tras un breve lapso de tiempo llego a la obra número 12. Allí continúan tanto su triangulo como sus círculos. Continuan también las líneas que los bordean, tachan y enmarcan. Entonces, ¿dónde está la nausea? No la encuentro, puedo pasar a la siguiente obra sin ningún cambio en mi interior. Pero, si la nausea no se encontraba allí, ¿dónde? Fue quizás un estado temporal que sencillamente tenía que atravesar. Si eso respondería a un por qué, o a un qué pasó, pero la pregunta no era esa sino: ¿Dónde se encontraba ese estado? ¿A quién pertenecía? Cierto es que no te puedes bañar dos veces en el mismo rio, pero el mismo veneno con el que puedes endulzar la muerte de una rata hoy, lo puedes hacer mañana, a no ser que la rata esté tan acostumbrada al sabor de ese veneno que pueda alimentarse de él como si de un queso se tratara. Esto me reduce la respuesta a dos opciones:

1. La nausea se encontraba en mi interior ya antes de ver ese cuadro y simplemente se reflejo en el fondo blanco del lienzo y se proyecto en mi retina

2. La nausea se encuentra en el seno de la sociedad y alimentan con ella nuestros sentidos, siendo esto ya para nosotros un alimento mas, o quizás, uno esencial.

Tras esta reflexión la camiseta de manga larga regresa pensativa a su casa.

Autor: Einger

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Camiseta de manga larga 7

La camiseta de manga larga sale una mañana brevemente iluminada por algún rayo de sol. Camina ensimismada, pensando en lo que puede haber dentro del último quark, del último átomo de su cuerpo. Tras tres cuartos de hora sin ninguna conclusión lógica llega a un museo.

Al entrar no se encuentra con ningún cartel pidiendo dinero ya que todavía quedan reductos de gentes que se molestan en conseguir que la cultura sea gratuita. Entra en la primera sala. En ella reina la fotografía, esta muestra lo inútil que son los esfuerzos individuales dentro de un mundo hecho por la podredumbre de todos, en el cual personas ataviadas de todas las razas y culturas se esfuerzan por llegar las primeras. Tras ella se encuentra un sala llena de lienzos que vistos todos de un mismo golpe no ofrecen nada al espectador mas allá de pintura derrochada. En un intento de introspección me aproximo hacia el primero en busca de un título sugerente que me haga ver entre las líneas historias inauditas. La búsqueda es un fracaso: la obra es “Sin título”, coincidiendo con las otras 18 expuestas en esa sala.

No soy un marchante de arte, desconozco el valor de la pintura y muchas veces su significado, pero tengo la imaginación suficiente para encontrar este último. Sumergido en esta aventura encuentro un hilo conductor común a todas las obras: Los espacios cerrados y abiertos y nuestra capacidad de tomar parte en ellos. Pero llegada la obra numero 12 el desasosiego embiste mi alma. Un triangulo en color en el centro que no ha aparecido en ninguna de las anteriores composiciones con un par de círculos a su alrededor. Es un sinsentido, la repugnancia llamando a mi puerta. Jean-Paul Sartre esbozó ese pensamiento en la mente del señor Roquetín y ahora se lo que se siente, es horrible. Intento salir de ese triangulo en busca de una seña de identidad que lo ilumine pero no soy capaz. Podría haberme saltado tal obra y el recorrido habría sido el mismo, pero en estos momentos era imposible. Ese triángulo escaleno me muestra su nausea y a la vez me hace ver la mía propia. Doy una vuelta por el resto de la sala pero mi mente no puede concentrarse en ninguna otra obra . Debo de irme, alejarme de aquel lugar cuanto antes. Por lo menos por ahora.

Autor: Einger